Después de un intensa semana donde se juntó mi cambio de medicamentos y la muerte de mi ,no estaba capacitada para escribir nada, es por eso que decidí publicar Mi parkinson, un reportaje que fue difundido en otro blogg, y me habían solicitado reponerlo nuevamente cosa que hice.
La historia que escribí en esta ocasión, obviamente verdadera, involucra un terremoto y la creencia de una niña en el Viejo Pascuero pero vamos ¿Me acompañan a leerla
La historia que escribí en esta ocasión, obviamente verdadera, involucra un terremoto y la creencia de una niña en el Viejo Pascuero pero vamos ¿Me acompañan a leerla

Todas las casas ya están arregladas para la navidad, menos la nuestra, porque mi mamá ya dijo que tenía una experiencia, es que hace unos años cuando yo era más chica nos pusimos a jugar al escondite adentro y dejamos la embarrá se cayó el árbol y se quemaron las luces, mi mamá se enojó tanto y menos mal que no dijo nada delante de mis amigos. En este cumpleaños lo pasamos bien tuve hartos regalos, jugamos, lo pasamos bien como siempre y ahí yo invito a mis amigos sean de aquí o de allá y por eso armamos el árbol el día 20 un día después de mi cumpleaños. Nosotros siempre lo hemos armado así, (ustedes saben aquí es desierto no existen los pinos naturales ni tampoco los artificiales, así es que el ingenio aquí es la mejor arma) cortamos papel crepé con flecos y envolvemos una estructura de alambre por alambre y ya estamos listos le ponemos los adornos y !!!ya¡¡¡ listocos. Empiezan los días de ponerse en la buena con todos para que el viejito nos lea nuestras cartas y traiga lo solicitado, también eso va acompañado con el promedio sacado en el colegio.
Yo me recuerdo de esa noche que yo estaba muy cansada y me acosté temprano, luego desperté muy gritoneada por mi mamá, la escuchaba diciendo Visnja, Visnja, Bogo, Bogo, ella realmente estaba desesperada de pronto sentí que me corrían la cama hacia el centro de la pieza pero además, yo estaba soñando con una historieta del Pato Donald y no cachaba que pasaba, sentía que mi mamá me tiraba y me empujaba a la calle junto con mi hermano y de pronto me vi allí en medio de la calle a pata pelá de la mano con mi hermano, la vecina hincada en el suelo y rezando el ave maría y luego mi mamá al lado mío en brazos con mi hermana chica y mi papá corriendo
Yo no soy tonta y no pregunté nada a mi mamá de lo que yo había visto sobre la mesa del comedor, esperé la navidad y no me llegaron 2 muñecas eso me hizo cómplice por un tiempo más de mis papás, la verdad es que yo me sentía muy importante ya que guardar un secreto así no era nada de fácil.